150 Razones por las que Soy Católico
1. La Mejor: Estoy convencido de que la Iglesia Católica se adhiere mucho más íntimamente a toda la información bíblica, ofrece el único panorama coherente de la historia del Cristianismo (como la Tradición Cristiana y Apostólica) y que posee la más profunda y sublime moralidad, espiritualidad, ética social y filosofía cristiana.
2. Razón alternativa: Soy católico porque sinceramente creo que, por virtud de tanta evidencia acumulativa, el Catolicismo es verdadero, y que la Iglesia Católica es la Iglesia visible que Jesús divinamente estableció, en la cuál ni los poderes del infierno podrán prevalecer (Mt 16:18), por tanto, posee una autoridad a la cual, como obligación cristiana, debo someterme.
3. Segunda alternativa: Abandoné el Protestantismo porque estaba seriamente defectuoso en su interpretación de la Biblia (como "sola fe" y muchas otras doctrinas "católicas" -ver evidencias más abajo), inconsistentemente selectivo en sus varias ideas de Tradiciones católicas (como el Canon de la Biblia); era inadecuado en su eclesiología, le faltaba un panorama sensible de historia cristiana (como "Sola Escritura"), su relatividad moral (como en la contracepción, divorcio), y antibíblicamente cismático, anarquista y relativista. No creo que el Protestantismo sea tan malo sino que estos son algunos de los defectos principales que eventualmente vi como algo fatal a la "teoría" del Protestantismo, comparándolo con el Catolicismo. Todo católico debe considerar como cristianos a todos los Protestantes bautizados, nicenos y calcedonios.
4. El Catolicismo no está formalmente dividido ni es sectario (Jn 17:20-23; Rom 16:17; 1 Cor 1:10-13).
5. La unidad Católica hace que el Cristianismo y Jesús sean creíbles para el mundo (Jn 17:23).
6. A causa de su visión completamente cristiana y sobrenatural, el Catolicismo mitiga la secularización y el humanismo.
7. El Catolicismo evita el individualismo antibíblico que debilita a la comunidad cristiana (ver 1 Cor 12:25-26).
8. El Catolicismo evita el relativismo teológico por medio de la certitud dogmática y la centralidad del papado.
9. El Catolicismo evita la anarquía eclesiástica -uno simplemente no puede brincarse de una denominación a otra cuando se lleva a cabo alguna medida disciplinaria o censura.
10. El Catolicismo formalmente (aunque, tristemente, no siempre en la práctica) previene el relativismo teológico que conduce a las incertidumbres de los laicos dentro del sistema Protestante
11. El Catolicismo rechaza "La Iglesia de Estado", lo que ha conducido a que los gobiernos dominen el Cristianismo en lugar de que sea al revés.
12. Las Iglesias de Estado Protestantes influyeron grandemente el inicio del nacionalismo lo que vino a mitigar la igualdad universal y el universalismo cristiano (como el Catolicismo)
13. El Cristianismo católico unido (antes del siglo 16) no había sido invadido por las trágicas guerras religiosas las que a su vez condujeron a la "Iluminación" en donde el hombre rechazaba la hipocresía de las guerras que se daban dentro del Cristianismo y decidieron en ser indiferentes a la religión en vez de que la permitieran guiar sus vidas.
14. El Catolicismo mantiene los elementos del misterio (religioso), lo sobrenatural y sagrado que hay en el Cristianismo; por tanto, se opone a sí mismo al secularismo donde el campo de lo religioso en la vida de todos es grandemente limitado.
15. El individualismo Protestante condujo a que el Cristianismo fuera algo privado. A causa de ello el Cristianismo es respetado muy poco tanto en la vida social como política dejando el "campo público" vacío de la influencia cristiana.
16. La falsa dicotomía secular "iglesia contra el mundo" ha conducido a ortodoxos cristianos, en todas partes, a alejarse del campo político, dejando un vacío que se llena de gente pagana, cínica, sin escrúpulos y sedientas de poder. El Catolicismo ofrece un enmarque para dirigirse con responsabilidad cívica al estado.
17. El Protestantismo se inclina demasiado a tradiciones de hombres (cada denominación proviene de la visión de un fundador. Tan pronto como dos o más de éstos se contradicen entre sí, el error se hace necesariamente presente).
18. Las iglesias Protestantes, especialmente evangélicas, son frecuentemente culpables de colocar muy alto a sus pastores. En efecto, cada pastor se convierte en un "papa" en hasta ciertos grados (algunos son "súper papas"). A causa de esto, las congregaciones evangélicas experimentan muy frecuentemente una crisis o separación cuando el pastor se aleja de allí lo que prueba que la filosofía de ellos está centrada en el hombre en lugar de estar centrada en Dios.
19. Dado a una falta de verdadera autoridad y de una estructura dogmática, el Protestantismo está trágicamente vulnerable al espíritu de los tiempos y a lo que está de moda en cuestiones morales.
20. El Catolicismo retiene la sucesión apostólica, que es necesaria para conocer cual es la verdadera Tradición apostólica cristiana. La sucesión apostólica era el criterio para conocer la verdad cristiana que fue usada por los primeros cristianos.
21. Muchos Protestantes tienen una visión muy limitada de la historia cristiana en general, especialmente de los años 313 (la conversión de Constantino) a 1517 (el arribo de Martín Lutero). Esta ignorancia y hostilidad hacia la Tradición Católica conduce al relativismo teológico, al anticatolicismo y a un constante e innecesario proceso de "reinventar la historia."
22. Desde su nacimiento, el Protestantismo era anticatólico y aún lo es hoy día (especialmente el evangelicalismo). Obviamente esto no está bien y tampoco es bíblico si el Catolicismo en efecto es cristiano (porque si no lo es -lógicamente- tampoco lo es el Protestantismo que heredó del Catolicismo el volumen de su teología). La Iglesia Católica, por otro lado, no es antiprotestante.
23. La Iglesia Católica acepta la autoridad de los grandes Concilios Ecuménicos (ver, por ejemplo, Hechos 15) que definieron y desarrollaron la doctrina cristiana (mucho de lo que el Protestantismo también acepta).
24. La mayoría de los Protestantes no tienen obispos, un oficio cristiano que es bíblico (1 Tim 3:1-2) y que ha existido desde el principio de la historia y Tradición cristiana.
25. El Protestantismo no tiene forma alguna de resolver asuntos doctrinales en carácter definitivo. Lo mejor pueden hacer es que el Protestante individual sólo puede hacer cuentas de cuántos eruditos Protestantes, comentadores, etc., toman ésta o aquélla postura con relación a la doctrina X, Y o Z. Entre ellos no existe ninguna tradición Protestante unificada
26. El Protestantismo apareció en 1517, en la historia del Cristianismo es algo tardío, por tanto, no puede ser ninguna "restauración del Cristianismo "puro" y "primitivo" ya que esto es excluido por el hecho de que es absurdamente tardío en su aparición. El Cristianismo debe tener una continuidad histórica o, de otra forma, no es Cristianismo. El Protestantismo, hablando histórica y doctrinalmente, es un "parásito" del Catolicismo.
27. La idea Protestante de "la iglesia invisible" es también una novedad en la historia del Cristianismo y ajena a la Biblia (Mt 5:14; 16:18), por tanto, esta idea es falsa.
28. Cuando los teólogos Protestantes se refieren al Cristianismo primitivo (como cuando refutan a las "sectas"), ellos dicen "la Iglesia enseñó que..." (ya que en ese entonces estaba unificada), pero cuando se refieren al tiempo presente, ellos instintivamente e inconsistentemente evitan tal terminología puesto que la autoridad universal para enseñar la doctrina reside sólo en la Iglesia Católica.
29. La norma Protestante de interpretación privada ha creado un medio social en donde, por lo regular, "sectas" centradas en el ser humano como los Testigos de Jehová, Mormones y Ciencia Cristiana han aparecido. La mismísima idea de que uno puede "empezar" una iglesia es desde su centro una idea Protestante.
30. La carencia una autoridad definitiva de enseñanza cristiana (como el Magisterio de la Iglesia Católica) en el Protestantismo hace que muchos Protestantes individuales piensen que tienen una "línea de comunicación abierta" con Dios sin importarles toda la Tradición e historia cristiana de la exégesis bíblica (una mentalidad de "la Biblia, el Espíritu Santo y yo"). Tal tipo de gente es, teológicamente, mal educada, incapaz de aprender, les falta humildad y no tienen motivo alguno para hacer presuntas declaraciones "infalibles" sobre la naturaleza del Cristianismo.
31. Las "técnicas" de evangelización" del evangelicalismo son frecuentemente maniobras y manipulaciones; verdaderamente no son estas "técnicas" derivadas de la Biblia. Algunas, hasta cierto grado, parecen lavados de cerebro.
32. El evangelio predicado por muchos evangélicos y ministros Protestantes es uno que está mutilado y abreviado; es individualista placentero al oído. Es, en efecto, una simple "aseguran Saa contra el fuego" más bien que el Evangelio bíblico proclamado por los Apóstoles.
33. El evangelicalismo frecuentemente separa el profundo y transformador arrepentimiento y discipulado radical de su mensaje del Evangelio.
34. La ausencia en el Protestantismo de la idea del sometimiento a la autoridad espiritual se ha estado infiltrando al campo cívico, donde las ideas de "libertad", "derechos" y "opciones" personales ahora predominan hasta cierto grado que se ha desatendido la obligación cívica, vida comunitaria y disciplina con una trágica negligencia para el daño de una sociedad saludable.
35. El Catolicismo mantiene el sentido de lo sagrado, lo sublime, lo santo y hermoso en la espiritualidad. Se han preservado las ideas de altar y "espacios sagrados" . Muchas iglesias Protestantes no son mas que edificios estructurados como "salas de reuniones", "gimnasios" o "graneros". La mayoría de los hogares Protestantes están más estéticamente formados que sus propias iglesias. De la misma manera, los Protestantes son frecuentemente "adictos a la mediocridad" en su valoración al arte, música, arquitectura, drama, imaginación, etc.
36. El Protestantismo ha descuidado grandemente el lugar de la liturgia en el culto de adoración (con claras excepciones en el Anglicanismo y Luteranismo). Esta es la forma que los cristianos han adorado a través de los siglos y, por tanto, no puede ser fácilmente ignorado.
37. El Protestantismo tiende en oponer materia y espíritu, favoreciendo a éste último: sobre esto, es de alguna forma gnóstico o docético.
38. El Catolicismo mantiene el principio de la Encarnación, donde Jesús toma carne y eleva a la carne y materia a nuevos horizontes espirituales.
39. El Protestantismo limita grandemente, o no cree, en el sacramentalismo, que es, simplemente, la extensión del principio de la Encarnación y la creencia de que la materia puede transmitir la gracia. Algunas sectas (como los Bautistas y muchos Pentecostales) rechazan todos los sacramentos.
40. La excesiva desconfianza de los Protestantes respecto a la carne ("carnalidad") frecuentemente conduce a (en el evangelicalismo o fundamentalismos) a un absurdo legalismo (prohibición de bailes, bebidas, naipes, música "rock", etc.)
41. Muchos Protestantes tienden en separar la vida en categorías; "espirituales" y "carnales", como si Dios no fuera Señor de todo en lo que hay vida. A ellos se les olvida que todos los esfuerzos que no son pecadores son, a final de cuentas, espirituales.
42. El Protestantismo ha removido a la Eucaristía del centro y enfoque de los servicios de adoración cristiano. Algunos Protestantes observan la Eucaristía cada mes o cada tres meses. Esto va en contra de la Tradición de la Iglesia Primitiva.
43. La mayoría de los Protestantes consideran a la Eucaristía como un símbolo. Esto es contrario a la Tradición Cristiana universal hasta el año 1517, y la Biblia (Mt 26:26-8; Jn 6:47-63; 1 Cor 10:14-22; 11:23-30), que han enseñado la Presencia Real (este es otro ejemplo de la antipatía a la materia).
44. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, el Protestantismo tácitamente ha dejado de considerar al matrimonio como sacramento (Mt 19:4-5; 1 Cor 7:14,39; Ef 5:25-33).
45. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, el Protestantismo ha abolido el sacerdocio (Mt 18:18) y el sacramento de la ordenación (Hchs 6:6; 14:22; 1 Tim 4:14; 2 Tim 1:6).
46. El Catolicismo mantiene la enseñanza Paulina de la eficacia espiritual de un clero célibe (ver Mt 19:12, 1 Cor 7:8,27,32-3).
47. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, el Protestantismo ha rechazado el sacramento de la confirmación (Hchs 8:18, Heb 6:2-4).
48. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, muchos Protestantes han negado el bautismo de infantes y de niños (Hchs 2:38-9; 16:15,33; 18:8; compare con 11:14; 1 Cor 1:16; Col 2:11-12). El Protestantismo se encuentra dividido en cinco campos sobre la cuestión del Bautismo.
49. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, la gran mayoría de Protestantes niegan la regeneración bautismal (ver Mc 16:16; Jn 3:5; Hchs 2:38; 22:16; Rom 6:3-4; 1 Cor 6:11; Tito 3:5).
50. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, los Protestantes han rechazado el sacramento de la unción de los enfermos (Extremaunción o "últimos sacramentos") (ver Mc 6:13; 1 Cor 12:9,30; Stgo 5:14-15).
51. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, el Protestantismo niega la indisolubilidad del matrimonio sacramental y permite el divorcio (Gen 2:24; Mal 2:14-16; Mt 5:32; 19:6,9; Mc 10:11-12; Lc 16:18; Rom 7:2-3; 1 Cor 7:10-14,39).
52. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, el Protestantismo no cree que la propagación es el propósito y beneficio principal del matrimonio (no forma parte en los votos Protestantes como lo hace en los votos del matrimonio católico) (Gen 1:28; 28:3, Salmo 107:38; 127:3-5).
53. El Protestantismo aprueba la anticoncepción en desafío de la Tradición Cristiana universal (Católica, Ortodoxa y Protestante) hasta 1930 - cuando los Anglicanos empezaron a permitirla- y al hacer esto, también desafían a la Biblia (Gen 38:8-10; 41:52; Ex 23:25-6; Lev 26:9; Dt 7:14; Ruth 4:13; Lc 1:24-5). Hoy día, solamente el Catolicismo mantiene la antigua Tradición contra la mentalidad "anticonceptiva".
54. Contrario a la Tradición Cristiana universal, hasta recientemente, (en algún tiempo del año 1930), y contrario a la Biblia, el Protestantismo, principalmente los liberales, ha aceptado el aborto como una opción moral. (Ver Ex 20:13; Job 31:15; Salmo 139:13-16; Is 44:2; 49:5; Jer 1:5; 2:34; Lc 1:15,41; Rom 13:9-10).
55. El Protestantismo (especialmente las denominaciones liberales) permiten clero femenino (en el anglicanismo permiten mujeres obispos) lo que es contrario a la Tradición Cristiana (incluyendo teología tradicional Protestante) y contrario a la Biblia (Mt 10:1-4; 1 Tim 2:11-15; 3:1-12; Tito 1:6).
56. Entre más y más, el Protestantismo está formalmente y oficialmente comprometiéndose con el feminismo radical que niega los lugares del hombre y la mujer que la Biblia les da (Gen 2:18-23; 1 Cor 11:3-10) y que ha sido mantenida por la Tradición Cristiana (con diferentes papeles pero la misma dignidad)
57. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, el Protestantismo también está negando, con una frecuencia que aumenta cada ves más, el señorío del esposo en el matrimonio que esto está basado en la Trinidad (ver 1 Cor 11:3; Ef 5:22-33; Col 3:18-19; 1 Pedro 3:1-2). Esto también está basado en una relación de igualdad (1 Cor 11:11-12; Gal 3:28; Ef 5:21).
58. El Protestantismo liberal (principalmente entre los Anglicanos) ha ordenado como pastores a homosexuales activos y ha bendecido sus "matrimonios"; ha enseñado que la homosexualidad es meramente un estilo de vida "alternativo" e involuntario. Esto es contrario a la Tradición Cristiana universal tal y como lo enseña la Biblia (Gen 19:4-25; Rom 1:18-27; 1 Cor 6:9). El Catolicismo mantiene una firme moralidad tradicional.
59. El Protestantismo liberal y el evangelicalismo, entre más y más, han aceptado métodos "del alto criticismo" en la interpretación de la Biblia que ha conducido a la tradicional reverencia Cristiana de la Escritura y la rebaja al grado de un documento humano y falible en daño a su esencia divina e infalible.
60. Muchos Protestantes liberales han desechado muchas doctrinas fundamentales del Cristianismo como la Encarnación, la Resurrección corporal de Cristo, la Trinidad, Pecado Original, infierno, la existencia del diablo, milagros, etc.
61. Anteriormente los fundadores del Protestantismo negaron (y hoy los Calvinistas niegan) la realidad del libre albedrío humano (el libro favorito de Lutero era su propio libro titulado Bondage of the Will - Esclavitud de la voluntad). Esto es contrario a la constante enseñanza de la Biblia, Tradición Cristiana y al sentido común.
62. El Protestantismo clásico tiene una visión deficiente respecto a la caída del hombre (Pecado Original) creyendo que el resultado fue una "total corrupción". De acuerdo con Lutero, Zwinglio y Calvino, el ser humano sólo podía hacer el mal y que no tenía libertad de voluntad para hacer el bien, por tanto, ahora tiene una "naturaleza de pecado". El Catolicismo, por otro lado, cree que, en una forma misteriosa, el ser humano coopera con la gracia de Dios que es lo que siempre precede toda buena acción. En el Catolicismo, la naturaleza del hombre aún mantiene mucho que tiene a bien, aunque está propenso a pecar ("concupiscencia").
63. El Protestantismo clásico, especialmente el Calvinismo, hace a Dios el autor del mal. De acuerdo con esto, Dios supuestamente conduce al hombre a que haga el mal y que viole sus preceptos sin que tenga la libertad para evitarlo. Esto es blasfemo y convierte a Dios en un demonio.
64. Con lo anterior (el hombre no tiene libre albedrío), en el protestantismo clásico, y en la enseñanza Calvinista, Dios predestina al hombre a condenarse en el infierno, sin que el hombre nada pueda hacer, sea bueno, o sea malo.
65. El Protestantismo clásico, y el Calvinismo, falsamente enseña que Jesús murió sólo por los elegidos (los que van a ir al cielo).
66. Dado a su falsa noción del Pecado Original, el Protestantismo clásico (especialmente Lutero), y el Calvinismo, niegan la eficacia y la capacidad de la razón humana para que hasta cierto grado conozca a Dios (ambas partes están de acuerdo que la revelación y la gracia son también necesarias), y que la razón se opone a Dios y a la fe; esto es contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia (Mc 12:28; Lc 10:27; Jn 20:24-9; Hchs 1:3; 17:2,17,22-34; 19:8). Hoy día los mejores apologistas Protestantes simplemente recurren a la heredad Católica de Santo Tomás de Aquino, San Agustín y muchos otros grandes pensadores.
67. El Protestantismo Pentecostal o carismático pone un gran énfasis en la experiencia religiosa sin balancearla adecuadamente con la razón, la Biblia y la Tradición (incluyendo la autoridad de la Iglesia para pronunciar sobre la validez de "revelaciones privadas")
68. Otros Protestantes (muchos Bautistas por ejemplo) niegan que los dones espirituales están hoy día presentes (supuestamente terminaron con los Apóstoles).
69. El Protestantismo tiene contradictorias ideas de lo que es el gobierno eclesial, o eclesiología (episcopal, presbiterial, congregacional o ninguna autoridad), por tanto es imposible la disciplina, la unidad y el orden. Algunas sectas llegan a declarar que tienen "apóstoles" o "profetas" entre ellos, con todos los abusos de la autoridad que resulta de esto.
70. El Protestantismo (esp. evangelicalismo) tiene una desmedida fascinación por "el fin del mundo" y esto ha conducido a creaciones de antibíblicas cronologías que predicen a dicho fin (Mt 24:30-44; 25:13; Lc 12:39-40) creando, también, mucha tragedia humana entre aquellos que creen y se adhieren a tales falsa profecías.
71. El gran énfasis del evangelicalismo sobre el "inminente" fin del mundo ha creado, con mucha frecuencia, una mentalidad de descuido, que ha resultado dañoso para las sensibilidades sociales, políticas, éticas y económicas de aquí en la tierra.
72. El pensamiento Protestante tiene las características de ser "dichotomous," es decir, separa las ideas en campos más o menos exclusivos y mutuamente hostiles, cuando que, de hecho, muchas de las bifurcaciones son más bien complementarias que contradictorias. El Protestantismo adopta el "tomas esto o lo otro" mientras que el Catolicismo "toma esto y lo otro". Siguen varios ejemplos:
73. El Protestantismo pone a la Palabra (Biblia, predicación) contra los sacramentos.
74. El Protestantismo acepta la devoción interior y está en contra de la Liturgia.
75. El Protestantismo opone culto espontáneo a oraciones formuladas.
76. El Protestantismo separa la Biblia de la Iglesia.
77. El Protestantismo crea una falsa dicotomía de Biblia contra Tradición.
78. El Protestantismo pone a la Tradición contra el Espíritu Santo.
79. El Protestantismo considera como contradictoria la autoridad eclesial y la libertad de conciencia.
80. El Protestantismo (esp. Lutero) coloca al Antiguo Testamento en contra del Nuevo Testamento aunque el mismo Jesús nunca hiciera esto (Mt 5:17-19; Mc 7:8-11; Lc 24:27,44; Jn 5:45-47).
81. Sobre estas mismas bases, que no son bíblicas, el Protestantismo opone la ley a la gracia.
82. El Protestantismo crea una falsa separación entre el simbolismo y la realidad sacramental (por Ej., Bautismo, Eucaristía).
83. El Protestantismo separa lo individual de la comunidad Cristiana. (1 Cor 12:14-27).
84. El Protestantismo confunde la veneración de los santos a la adoración de Dios. La teología Católica no permite la adoración a los santos en ninguna forma ya que está solamente dirigida a Dios. Se honra a los santos, pero no se les adora, solo al Dios Creador se le debe de adorar.
85. La antihistórica perspectiva de muchos Protestantes conduce a muchas personas a pensar que el Espíritu Santo les está hablando, pero, en efecto, El les había estado hablando a las multitudes de cristiano por 1500 años antes de que empezara el Protestantismo.
86. Fallas en las ideologías originales Protestantes han conducido, en reacción, a errores aún peores. Por ejemplo, la extrínseca justificación, ingeniada para asegurar la predominación de la gracia, llegó a prohibir cualquier señal exterior de su presencia ("fe contra obras", "sola fide"). El Calvinismo, con su cruel dios, desilusionó al hombre hasta el grado de que se convirtieron en Unitarianos. Muchos fundadores de sectas de origen reciente empezaron como calvinistas (Testigos de Jehová, Ciencia Cristiana, etc.).
87. El evangelicalismo está inescrituralmente obsesionado (típicamente en la moda Norteamericana) con celebridades (tele evangelistas).
88. El evangelicalismo está obsesionado con la falsa idea de que grandes números en una congregación (o un rápido crecimiento) es señal de la presencia de Dios en una forma especial; como si fuera Su bendición excepcional. A ellos se les olvida que el Mormonismo también está creciendo a grandes pasos. Dios nos llama a la fidelidad más bien que al "éxito"; a la obediencia y no a estadísticas.
89. El evangelicalismo frecuentemente recalca el crecimiento de números más bien que el crecimiento individual de la fe.
90. El evangelicalismo, en el presente, está obsesionado con auto-suficiencia, auto-ayuda y, frecuentemente, con un patente egoísmo en lugar de la tradicional predicación sobre el sacrificio, sufrimiento y servicio Cristianos.
91. El evangelicalismo tiene una truncada e insuficiente visión del lugar que el sufrimiento tiene en la vida Cristiana. En vez de eso, están floreciendo movimientos como "salud y riqueza" y "pídelo y tómalo" dentro del Protestantismo pentecostal, lo cual tiene un panorama de posesiones que no están en armonía ni con la Biblia ni con la Tradición Cristiana.
92. El evangelicalismo ha adoptado una perspectiva mundana que es, en muchas formas, más capitalista que Cristiana. La riqueza y el logro personal se busca más que la santidad, y es considerado como prueba del favor de Dios, como con los Puritanos y el pensamiento secularizado que es puesto encima de las enseñanzas de la Biblia y el Cristianismo.
93. El evangelicalismo está cada vez más tolerando posturas izquierdistas extremas que no están de acuerdo con la visión Cristiana, especialmente en sus seminarios y escuelas.
94. El evangelicalismo está cada vez más tolerando heterodoxia y liberalismo teológicos hasta cierto grado que muchos líderes evangélicos se han alarmado y, esto, predice un decline de normas heterodoxias.
95. Grupos de "confesión positiva" en el evangelicalismo pentecostal han adoptado una idea de Dios como una "bolsa cósmica" que está a la disposición de los caprichos frívolos y deseos del momento. Esto niega la absoluta soberanía y la libertad de Dios en no escuchar oraciones impropias (Stgo. 4:3; 1 Jn 5:14).
96. Las sectas arriba mencionadas con frecuencia enseñan que cualquiera, con suficiente "fe" puede ser sanado, pero esto es contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia (como, por ejemplo, el "aguijón a mi carne " de San Pablo"[1], que es considerado por muchos comentaristas Protestantes como una enfermedad).
97. El evangelicalismo, por sus propias auto-críticas, está terriblemente infectado por el pragmatismo, la falsa idea filosófica de que "cualquier cosa que funciona, es verdadera o correcta. El Evangelio, especialmente en la televisión, es vendido de la misma manera que son vendidas las hamburguesas de McDonalds; Rápido y en la comodidad de su hogar. La tecnología, la mercadotecnia masiva y habilidades de relaciones públicas han reemplazado grandemente el cuidado personal y pastoral para los marginados, los irreligiosos y los que están alejados de la Iglesia.
98. En el evangelicalismo el pecado es considerado, con mucha frecuencia, como un fallo psicológico o una carencia de auto-estima, en lugar de que se considere que verdaderamente es: una voluntaria rebelión contra Dios
99. El Protestantismo, en todos los elementos esenciales, simplemente toma "prestado" doctrinas de la Tradición Católica o, lo mismo, las distorsiona. Todas las doctrinas que tanto los Católicos como los Protestantes creen, son claramente de origen católico (Trinidad, Nacimiento Virginal, Resurrección, Segunda Venida, Canon de la Biblia, cielo, infierno, etc.) Aquéllas donde difiere el Protestantismo son usualmente distorsiones de los predecesores Católicos, por ejemplo, el Cuaquerismo es una variación del Pietismo católico. El Calvinismo es una obsesión con la doctrina Católica de la soberanía de Dios pero tomada más allá de lo que el Catolicismo ha enseñado (negación del libre albedrío, corrupción total, doble predestinación, etc.) Las dicotomías Protestantes, como fe contra las obras, provienen del nominalismo que era, a sí mismo, una forma corrupta del Escolasticismo que nunca fue dogmáticamente aprobado por la Iglesia Católica. Cualquier substancia o verdad que esté presente en cada idea Protestante es siempre derivada del Catolicismo, el cual es el cumplimiento de las más profundas y mejores aspiraciones dentro del Protestantismo.
100. Una de las bases fundamentales del Protestantismo es sola Scriptura- sólo la Escritura, que ni es bíblica (ver abajo), ni histórica (pues no existía antes del siglo 16), ni lógica.
101. La Biblia no contiene toda la enseñanza de Jesús, o del Cristianismo como muchos Protestantes creen (Mc 4:33; 6:34; Lc 24:15-16,25-27; Jn 16:12; 20:30; 21:25; Hchs 1:2-3).
102. Sola Scriptura es un abuso de la Biblia ya que es un uso de la Biblia que es contrario a su propio testimonio ya sea implícito o explícito y, también, es un abuso contra la Tradición. Una lectura objetiva de la Biblia conduce a uno a la Tradición y a la Iglesia Católica en vez de que sea lo opuesto. La Biblia, de hecho, es en sí misma una innegable Tradición Cristiana.
103. El NT al principio ni fue escrito ni fue recibido como la Biblia sino que sucedió gradualmente (los primeros Cristianos no pudieron haber creído en sola Scriptura como lo hace el Protestantismo, al menos que se refieran solamente al AT).
104. La tradición no es una mala sección en la Biblia. La palabra griega paradosis se refiere a algo que es transmitido de una persona a otra (sea bueno o malo). De la Tradición buena (Cristiana) se habla en 1 Cor 11:2; 2 Tes 2:15, 3:6, y en Col 2:8. En esta última se contrasta con las tradiciones de los hombres.
105. la Tradición Cristiana, de acuerdo a la Biblia, puede ser oral o escrita (2 Tes 2:15; 2 Tim 1:13-14; 2:2). San Pablo no hace distinción cualitativa entre las dos formas.
106. Las frases "Palabra de Dios" o "Palabra del Señor" en Hechos y las epístolas casi siempre se refieren a la predicación oral, no a la misma Biblia. Mucho de la Biblia fue originalmente oral (por Ej., toda la enseñanza de Cristo -pues El nada escribió- el sermón de San Pedro en el día de Pentecostés, etc.)
107. Contrario a muchas declaraciones Protestantes, Jesús no condenó todas las tradiciones, tampoco San Pablo lo hizo. Es en Mt 15:3,6; Mt 7:8-9,13, donde el Señor condena únicamente la tradición corrupta de los fariseos.
108. La palabra griega paradidomi, o "entregar" la Tradición Apostólica ocurre en Lc 1:1-2; Rom 6:17; 1 Cor 11:23; 15:3; 2 Pedro 2:21; Judas 3. Paralambano, o "recibir" la Tradición Cristiana ocurre en 1 Cor 15:1-2; Gal. 1:9,12; 1 Tes 2:13.
109. Los conceptos de "Tradición," "Evangelio," "Palabra de Dios," "doctrina," y "la Fe" son esencialmente sinónimos y todos son predominantemente orales. Por ejemplo en las epístolas a los Tesalonicenses San Pablo usas tres de estos conceptos intercambiablemente (2 Tes 2:15; 3:6; 1 Tes 2:9,13 (Cf. Gal 1:9; Hchs 8:14). Si Tradición es una mala palabra, ¡también lo es "evangelio" y "palabra de Dios"!
110. En 1 Tim 3:15, San Pablo coloca a la Iglesia sobre la Biblia como fundamento de la verdad tal y como se hace en el Catolicismo.
111. El "texto prueba" principal del Protestantismo para sola Scriptura, 2 Tim 3:16, fracasa ya que dice que la Biblia es útil, pero no suficiente, para aprendizaje o justificación. El Catolicismo está de acuerdo que la Biblia es admirable para estos propósitos, pero no en una forma exclusiva como en el Protestantismo. También, cuando San Pablo aquí habla de la "Escritura", el NT todavía no existía (no existió por más de 300 años más) así que él sólo se estaba refiriendo al AT. Esto significaría que el NT no era necesario como única regla de fe, ¡si es que sola Scriptura es cierto y si fue supuestamente aludida en este versículo!
112. Siendo verdaderos los 11 factores de arriba, el Catolicismo mantiene que toda su Tradición es consistente con la Biblia, aún donde la Biblia es silenciosa o donde meramente es implícita en un tema. Para el Catolicismo cada doctrina no tiene que ser encontrada principalmente en la Biblia, pues esta es la postura Protestante de sola Scriptura. Por otro lado, la mayoría de los teólogos Católicos declaran que todas las doctrinas católicas pueden ser encontradas, de alguna forma, en la Biblia, ya sea en forma de semilla o por derivación.
113. Como han señalado eruditos evangélicos, una postura extrema de la doctrina de sola Scriptura puede convertirse en "bibliolatría" ; una adoración de la Biblia en lugar de a Dios quien es su Autor. Esta mentalidad es parecida a la visión Musulmana de la Revelación, donde ningún elemento para nada fue involucrado. La Sola Scriptura, correctamente entendida desde una perspectiva Protestante más sofisticada, significa que la Biblia es la autoridad final en el Cristianismo y no el registro de todo lo que Dios ha dicho y hecho como muchos evangélicos creen.
114. El Cristianismo es inevitable e intrínsicamente histórico. Todos los eventos de Jesús (Encarnación, Crucifixión, Resurrección, Ascensión, etc.) son históricos igualmente con la predicación de los Apóstoles- la Tradición, entonces, es inevitable contrariamente a las numerosas reclamaciones Protestantes que dicen que sola Scriptura aniquila a la Tradición. Esto es cierto para grandes asuntos (eclesiología, trinitariansimo, justificación) y pequeños asuntos (como los fondos eclesiásticos, tipo de música en la Liturgia, la duración de sermones, etc.) Cada negación de una tradición en particular incluye una desviación (ya sea oculta o abierta) hacia la propia tradición alternativa de uno (por ejemplo, si toda autoridad eclesial es despreciada, aún la autonomía o "tradición" individualista tiene que ser defendida, de alguna forma, como una perspectiva Cristiana).
115. Sola Scriptura, literalmente, no puede ser verdadera ya que, prácticamente hablando, para la mayoría de los Cristianos a través de la historia, no podían tener una copia de la Biblia pues la imprenta no existió sino hasta el siglo 15. La predicación y la Tradición oral, junto con otras cosas como prácticas devocionales, días de guardar, arquitectura y arte sagrado, fueron los principales transmisores del Evangelio por 1400 años. En todos estos siglos, sola Scriptura hubiera sido considerada como un absurdo abstracto e imposibilidad.
116. El Protestantismo dice que la Iglesia Católica ha "añadido a la Biblia." La Iglesia Católica responde que ella solamente ha extraído las implicaciones de la Biblia (desarrollo de la doctrina), y que ha seguido el entendimiento de la Iglesia primitiva y dice que el Protestantismo ha "suprimido" largas porciones de la Biblia que sugieren posturas católicas. Cada lado piensa que el otro no es bíblico, pero en diferentes formas.
117. La Sola Scriptura es el "talón de Aquiles" del Protestantismo. Mientras existan múltiples interpretaciones, sola Scriptura no soluciona el problema de la autoridad y certidumbre. Si la Biblia fuera tan clara y explícita en el grado de que todos los Protestantes estuvieran de acuerdo por su lectura con una disposición de aceptar y seguir sus enseñanzas, esto sería una cosa, puesto que este no es el caso (la multiplicidad de denominaciones lo demuestra), sola Scriptura es solo un sueño. Sobre lo que los Protestantes están de acuerdo, es ¡que el Catolicismo es erróneo! De todas las doctrinas Protestantes, la "claridad" de la Biblia es seguramente la más absurda y demostrablemente falsa por el registro histórico.
118. Visto lo anterior de otra forma, tener una Biblia no hace que la interpretación de uno sea infalible. La interpretación es tan inevitable como la tradición. La Iglesia Católica, por tanto, es absolutamente necesaria para poder hablar autoritativamente y prevenir confusión, error y división.
119. El Catolicismo no considera a la Biblia como obscura, misteriosa e inaccesible sino que está vigilante para protegerla de toda exégesis arbitraria y aberrante (2 Pedro 1:20, 3:16). Las mejores tradiciones Protestantes buscan lo mismo, pero son inadecuadas e ineficientes ya que se encuentran fragmentados entre sí.
120. El Protestantismo tiene un gran problema con el Canon del NT. El proceso para determinar los libros exactos que constituyen el NT duró hasta el año 397 de nuestra era, cuando el Concilio de Cartago pronunció infaliblemente que la Biblia no se "autentifica en sí misma", como cree el Protestantismo. Algunos Cristianos sinceros, devotos y con estudios dudaron la canonicidad de algunos libros que hoy tenemos en la Biblia. otras personas consideraban otros libros como Escritura pero no fueron incluidos en el Canos. San Atanasio, en el año 367, fue el primero en enumerar todos los 27 libros del NT como Escritura.
121. El Concilio de Cartago, al decidir el Canon de toda la Biblia en el año 397, incluyó los llamados libros "apócrifos" que los Protestantes sacaron de la Biblia. Antes del siglo 16 los Cristianos consideraban esos libros como Escritura y ni siquiera estaban separados de los otros libros, como hoy lo están en algunas Biblias Protestantes que los incluyen. El Protestantismo acepta la autoridad de este Concilio para el NT pero no la acepta para el AT. Es la misma forma que arbitraria o selectivamente acepta o niega otros decretos conciliares.
122. Contrario al mito Protestante y anticatólico, la Iglesia Católica siempre ha tenido a la Biblia en alta estima, y nada ha suprimido de ella (protestó contra algunas traducciones Protestantes, pero los Protestantes en ocasiones han hecho lo mismo con versiones Católicas). Esto es probado por el laborioso cuidado de monjes que protegían y copiaban los manuscritos, y, también, por las constantes versiones traducidas en lenguas vernáculas (en oposición a las falsedades de solo Biblias en latín) entre otras evidencias indisputables e históricas. La Biblia es un Libro Católico, y no importa qué tanto los Protestantes la estudien y la proclamen peculiarmente como de ellos, ellos tienen que reconocer que es a la Iglesia Católica que deberían de agradecer por haber decidido el Canon y por haber preservado intacta la Biblia por 1400 años. ¿Cómo puede estar la Iglesia Católica "contra la Biblia", como dicen muchos anticatólicos, y al mismo tiempo preservándola y honrándola por tantos años? El solo pensamiento es absurdo así como que se refuta a sí mismo. Si el Catolicismo en realidad es tan malvado, como los anticatólicos quieren que creamos, el Protestantismo debería de formar su propia biblia en lugar de usar la que la Iglesia Católica ha entregado.
123. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, el Protestantismo niega el Sacrificio de la Misa, (Gen 14:18; Salmo 110:4; Is 66:18,21; Mal 1:11; Heb 7:24-5; 13:10; Ap 5:1-10/cf. 8:3; 13:8). El Catolicismo, se tiene que recalcar, no cree que Jesús es sacrificado nuevamente en cada Misa; más bien, cada Misa es una representación del único Sacrificio en el Calvario, que trasciende al tiempo y al espacio como en Ap 13:8.
124. El Protestantismo no cree en el desarrollo de la doctrina, lo cual es contrario a la Tradición Cristiana y en muchas implícitas indicaciones en la Biblia. Siempre que la Biblia se refiere al conocimiento que aumenta y a la madurez de individuos cristianos, una idea semejante al desarrollo está allí presente. Aún más, muchas doctrinas se desarrollan n la Biblia ante nuestros propios ojos ("revelación progresiva"). Algunos ejemplos son la vida futura, la Trinidad, la aceptación de los gentiles, etc. Doctrinas que el Protestantismo acepta completamente del Catolicismo, como la Trinidad y el Canon de la Biblia, se desarrollaron en el transcurso de la historia de los primeros tres siglos del Cristianismo. Es ingenuo tratar de negar esto. La Iglesia es el "Cuerpo" de Cristo, es un organismo vivo que crece y se desarrolla como todo cuerpo con vida. La Iglesia no es una estatua que de vez en cuando tiene que limpiarse como muchos Protestantes parece que así piensan.
125. El Protestantismo separa justificación de la santificación, lo que es contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia ( Mt 5:20; 7:20-24; Rom 2:7-13; 1 Cor 6:11; 1 Pedro 1:2).
126. El Protestantismo opone la fe contra las obras (sola fide), pero este es un rechazo de la Tradición Cristiana y la explícita enseñanza de la Biblia (Mt 25:31-46; Lc 18:18-25; Jn 6:27-9; Gal 5:6; Ef 2:8-10; Fil 2:12-13; 3:10-14; 1 Tes 1:3; 2 Tes 1:11; Heb 5:9; Stgo 1:21-7; 2:14-16). Estos textos también indican que la salvación es un proceso y no, como en el Protestantismo, una evento instantáneo.
127. El Protestantismo rechaza la Tradición Cristiana y enseñanza bíblica del mérito, o recompensa, de nuestras buena obras llevadas a cabo por la fe (Mt 16:27; Rom 2:6; 1 Cor 3:8-9; 1 Pedro 1:17; Ap 22:12).
128. La doctrina Protestante de la justificación extrínseca, atribuida o exterior contradice a la Tradición Cristiana y a la doctrina bíblica de la justificación infusa, actual, interior y transformadora (que incluye santificación): Salmo 51:2-10; 103:12; Jn 1:29; Rom 5:19; 2 Cor 5:17; Heb 1:3; 1 Jn 1:7-9.
129. Muchos Protestantes (especialmente Presbiterianos, Calvinistas y Bautistas) Creen en la seguridad de salvación, o perseverancia de los santos (la creencia de que uno no puede perder su "salvación," supuestamente obtenida en un tiempo determinado). Esto es contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia: 1 Cor 9:27; Gal 4:9; 5:1,4; Col 1:22-3; 1 Tim 1:19-20; 4:1; 5:15; Heb 3:12-14; 6:4-6; 10:26,29,39; 12:14-15; 2 Pedro 2:15,20-21; Ap 2:4-5.
130. Contrario al mito Protestante y anticatólico, la Iglesia Católica no enseña que uno se salva por las obras aparte de la gracia precedente, sino que enseña que las obras son inseparables como en Santiago capítulos 1 y 2. Esta herejía de la cual la Iglesia Católica es frecuentemente acusada fue condenada en el Segundo Concilio de Orange en el año 529 d.C. la herejía es conocida como pelagianismo que enseña que el hombre puede salvarse a sí mismo por medio de sus esfuerzos naturales sin la necesaria gracia sobrenatural de Dios. Una doctrina más moderada es el semipelagianismo que también fue condenado. Continuar en acusar a la Iglesia Católica de esta herejía es una señal de imparcialidad y una manifiesta ignorancia de teología, así como ignorancia de la clara enseñanza del Concilio de Trento (1545-63) que está al alcance de todos para ser estudiada. Sin embargo, el mito aún sigue extrañamente persistiendo.
131. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, El Protestantismo casi ha eliminado la práctica de la confesión a un sacerdote (o al menos a un ministro o pastor) - ver Mt 16:19; 18:18; Jn 20:23.
132. el Protestantismo no cree en la penitencia, o castigo temporal para el pecado ya perdonado, y esto es contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, (ver, por ejemplo, Num 14:19-23; 2 Sam 12:13-14; 1 Cor 11:27-32; Heb 12:6-8).
133. El Protestantismo tiene un concepto muy limitado de la mortificación de la carne, o de sufrir con Cristo: Mt 10:38; 16:24: Rom 8:13,17; 1 Cor 12:24-6; Fil 3:10; 1 Pedro 4:1,13.
134. De la misma manera, el Protestantismo ha perdido la doctrina del sufrimiento redentor de los cristianos con Cristo para el bien de todos: Ex 32:30-32; Num 16:43-8; 25:6-13; 2 Cor 4:10; Col 1:24; 2 Tim 4:6.
135. El Protestantismo ha rechazado la doctrina del purgatorio como consecuencia de su falsa perspectiva de la justificación y penitencia, y esto lo hace a pesar de la mucha evidencia que se encuentra en la Escritura: Is 4:4; 6:5-7; Miq 7:8-9; Mal 3:1-4; 2 Macabeos 12:39-45; Mt 5:25-6; 12:32; Lc 16:19-31 (Cf. Ef 4:8-10; 1 Pedro 3:19-20); 1 Cor 3:11-15; 2 Cor 5:10; Ap 21:27.
136. El Protestantismo ha rechazado (principalmente a causa de malos entendidos) la doctrina Católica de las indulgencias, que es, simplemente, la remisión que la Iglesia ofrece (apoyada en Mt 16:19; 18:18, and Jn 20:23) por las penas temporales del pecado (penitencia). Esto no es diferente de lo que San Pablo hizo referente a un hermano que había errado en la Iglesia de Corintio. San Pablo primero impuso una penitencia sobre él (1 Cor 5:3-5), después remitió parte de esa penitencia (una indulgencia) en 2 Cor 2:6-11. Sólo porque ciertos abusos ocurrieron antes de la Rebelión Protestante (admitidos y corregidos por la Iglesia Católica) no es motivo para deshacerse de una doctrina que es bíblica. Pero es típico del Protestantismo en "quemar la casa en lugar de limpiarla"; de "tirar al niño junto con el agua que lo bañó."
137. En oposición a la Tradición Cristiana y a la Biblia, el Protestantismo niega oraciones por los difuntos (ver Tobías 12:12; 2 Macabeos 12:39-45; 1 Cor 15:29; 2 Tim 1:16-18; estos son versículos que también tienen que ver con el purgatorio ya que esas oraciones son para los santos que allí están).
138. El Protestantismo, sin base bíblica, rechaza la intercesión que por nosotros hacen los santos que están en el cielo y la correspondiente invocación de los santos por sus efectivas oraciones (Stgo 5:16). La Tradición Cristiana y la Biblia, por otro lado, han mantenido esta práctica: los santos en el cielo están conscientes de asuntos aquí en la tierra (Mt 22:30 y compare con Lc 15:10 y 1 Cor 15:29; Heb 12:1), se aparecen en la tierra e interactúan con el hombre (1 Sam 28:12-15; Mt 17:1-3, 27:50-53; Ap 11:3), y, por tanto, pueden interceder por nosotros y nosotros podemos pedirles sus oraciones de la misma manera que hacemos con los cristianos aquí en la tierra (2 Macabeos 15:14; Ap 5:8; 6:9-10).
139. Algunos Protestantes, a pesar de la Tradición Cristiana y de la Biblia, no creen en Ángeles Guardianes (Salmo 34:7; 91:11; Mt 18:10; Hchs 12:15; Heb 1:14).
140. Contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia, muchos Protestantes niegan que los ángeles pueden interceder por nosotros (Ap 1:4; 5:8; 8:3-4).
141. A pesar de la desarrollada Tradición Cristiana e indicaciones en la Biblia, el Protestantismo rechaza la Inmaculada Concepción de María, vea Gen 3:15; Lc 1:28 ( las palabras "llena de gracia" son interpretadas por los Católicos, en bases linguísticas, como "sin pecado"; el Arca de la Alianza es vista como una prefiguración, o tipo, de María (ver Lc 1:35 y comparar con Ex 40:34-8; Lc 1:44 w/ 2 Sam 6:14-16; Lc 1:43 comparar con 2 Sam 6:9: la presencia de Dios requiere una extraordinaria santidad).
142. A pesar de la desarrollada Tradición Cristiana e indicaciones en la Biblia, el Protestantismo rechaza la Asunción de María: Si María, en efecto, estaba sin pecado, ella no tendría que pasar por la putrefacción de la muerte (Salmo 16:10; Gen 3:19). Eventos semejantes en la Biblia no hacen ni improbable o "antibíblica" a la Asunción (como, por ejemplo, con Enoc: ver Gen 5:24, comparar con Heb 11:5; con Elias: 2 Re 2:11; con Pablo: 2 Cor 12:2-4; comparar con la doctrina Protestante del "Rapto", 1 Tes 4:15-17 y los santos resucitados: Mt 27:52-3).
143. Muchos (¿casi todos?) Protestantes niegan la virginidad perpetua de María a pesar de la Tradición Cristiana (incluyendo la unánime aceptación de los fundadores Protestantes como Lutero, Calvino, Zwinglio, etc. Algunas evidencias bíblicas apoyan esta doctrina y algunos Protestantes la aceptan, pero esto es muy profundo para aquí tratar en forma breve.
144. El Protestantismo niega la Maternidad Espiritual de María para los cristianos, lo cual es contrario a la Tradición Cristiana y a la Biblia (Jn 19:26-7: "he ahí tu madre"; en Ap 12:1,5,17 los cristianos son descritos com la "semilla" de ella). Los Católicos creen que María está incomparablemente más viva que nosotros y, por tanto, las oraciones de ella por nosotros son muy efectivas (Stgo 5:16; Ap 5:8; 6:9-10). Pero, en nuestra condición de creaturas creadas por el Creador, María es nuestra hermana. Ella nunca opera aparte de las gracias necesarias de parte de su Hijo, y ella nunca se glorifica a sí misma sino a su Hijo tal y como lo recalca la teología Católica.
145. El Protestantismo rechaza el papado, a pesar de la profunda Tradición Cristiana y la fuerte evidencia que la Biblia presenta sobre la preeminencia de Pedro y la comisión de Jesús como la Roca de su Iglesia. Nadie niega que Pedro fue, de alguna manera, un líder entre los Apóstoles. El papado, tal y como lo conocemos, es derivado de esta primacía: los siguientes textos, Mt 16:18-19; Lc 22:31-2; Jn 21:15-17 son los textos "papales" más directo. El nombre de Pedro aparece al principio en todas las listas de los apóstoles, aún un ángel implica que él es el líder de los Apóstoles (Mc 16:7), y él es aceptado como tal (Hchs 2:37-8,41). Pedro obra el primer milagro del tiempo de la Iglesia (Hchs 3:6-8), pronuncia la primer anatema (Hchs 5:2-11), resucita muertos (Hchs 9:40), es el primero en recibir a los gentiles (Hchs 10:9-48), y su nombre es mencionado más que a ninguno de los otros discípulos puestos por junto (191 veces). En la Biblia mucha evidencia semejante puede ser encontrada.
146. Desde el principio, la Iglesia de Roma y los Papas fueron cruciales par el gobierno y dirección teológica y ortodoxia de la Iglesia Cristiana. Esto es innegable. Todos los grupos históricos hoy considerados como heréticos tanto por Protestantes como por Católicos fueron originalmente juzgados como tales por Papas y/o Concilios Ecuménicos presididos y ratificados por los Papas.
147. En su desesperación por complementar algún tipo e continuidad histórica aparte de la Iglesia Católica, el Protestantismo en ocasiones se esfuerza en reclamar una línea de las sectas medievales como los Valdenses, Cataros y Albigenses (y algunas veces a grupos anteriores como los Montanistas o Donatistas). Sin embargo, este esfuerzo está condenado a fallar cuando uno estudia profundamente lo que esas sectas creían. Ellos mantenían mucha enseñanza Católica, anatema para los protestantes, o mantenían ideas heréticas antitéticas a todo el Cristianismo (Católico, Protestante u Ortodoxo), o ambos, haciendo de esta teoría Protestante bien dudosa.
148. La Iglesia Católica tiene la más sofisticada y cuidadosa filosofía socio-económica y política Cristiana; una mixtura de elementos "progresivos" y "conservativos distintos de la común retórica política y maquiavelica que típicamenge dominan el campo político. El Catolicismo tiene la mejor visión de la Iglesia con relación al Estado así como con la cultura.
149. El Catolicismo tiene la mejor filosofía Cristiana y perspectiva del mundo, formada a través de siglos de reflexión y experiencia. Así como su reflexión y desarrollo teológico, la Iglesia Católica es inefablemente sabia y profunda y, hasta cierto grado, verdaderamente maravillosa e indicativa del seguro sello divino. Justo antes de que me convirtiera al Catolicismo, solía maravillarme en cómo la Iglesia Católica podía ser tan correcta en muchas cosas. Yo estaba acostumbrado a pensar, como buen evangélico, que la verdad siempre es una mezcla (por mí seleccionada) de ideas que proceden de muchas denominaciones Protestantes así como del Catolicismo y la Ortodoxia pero, que al mismo tiempo, ninguna tenía la verdad completa. Pero, ¡sorpresa! La Iglesia Católica, después de todo, tiene esa Verdad completa.
150. Por último, pero no al último, el Catolicismo tiene la mas sublime espiritualidad y vigor devocional manifestado en miles de formas diferentes; desde el ideal monástico, al heróico celibato del clero y de religiosos y religiosas; los hospitales Católicos, la nítida santidad de un Tomás a Kempis o un San Ignacio con sus grandes libros devocionales; infinidad de santos -tanto canonizados como desconocidos; una Madre Teresa, un Juan Pablo II o un Papa Juan XXIII; los primeros mártires, un San Fransisco de Asis; os eventos en Lourdes y Fátima; el vivo intelecto y sabiduría delArzobispo Fulton Sheen, San Juan de la Cruz; el santo valor de un Chesterton o un Muggeridge; ancianas y ancianos, jóvenes, adultos haciendo el Vía crucis o resando el Rosario, atendiendo la Hora Santa,y...- la lista puede seguir y seguir.
Este ánimo devocional es inimitable en su alcance y profundidad a pesar de muy buenas contrapartes en la espiritualidad Protestante y Ortodoxa.
Fuente: Yo soy catolico
http://www.yosoycatolico.com/temas_150razones.php
Autor: Dave Armstrong | Fuente: foros catholic.net
sábado, 3 de septiembre de 2011
150 Razones por las que Soy Católico
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lunes, 29 de agosto de 2011
Naturaleza de los Sacramentos
Naturaleza de los Sacramentos
Son signos eficaces de la gracia, instituidos por Cristo y confiados a la Iglesia por los cuales nos es dispensada la vida divina.
Autor: Cristina Cendoya de Danel | Fuente:
Como el amor es algo que no es fácil de demostrar, ya que es invisible e interior, como invisible es Dios, se necesita descubrirlo por medio de signos, que son realidades que el hombre puede entender y ver. Por ejemplo, no basta con sentir o pensar que se ama a alguien, hay que demostrarlo con palabras y gestos para que el otro se sienta amado.
En el sentido etimológico, la palabra latina “sacramentum” es un sustantivo que se deriva del adjetivo “sacer” - “sacra” - “sacrum” que significa algo que santifica (“res sacrans”) y equivale en griego a la voz “misterio” (cosa oculta, sacra, o secreta). En ellos se realiza la acción oculta de Dios que se revela en cada acto donde existe un compromiso del hombre frente a Dios. En un principio, el Plan de Dios para los hombres era algo oculto, es en Cristo donde se logra su total manifestación. La obra de Cristo es sacramental porque el misterio de salvación se hace presente bajo la acción del Espíritu Santo.
Por ello, Jesucristo instituye los sacramentos que “son signos eficaces de la gracia, instituidos por Cristo y confiados a la Iglesia por los cuales nos es dispensada la vida divina” (Cat. n.1131). Ellos son un puente entre Dios y el hombre, donde se obtiene plena comunicación. Son signos sensibles de una realidad sagrada, espiritual, invisible - no se puede palpar la gracia - y trascendente. Mediante ellos, los fieles se unen a Dios y participan - de manera misteriosa y real - de la vida divina. Poseen una “eficacia” sobrenatural que hace posible que la gracia se produzca, no son algo que significa la gracia, sino que la producen.
Al haber sido confiados los sacramentos a la Iglesia, ellos son de la Iglesia Cat. n.1118. La Iglesia es considerada como sacramento de la acción de Cristo - que actúa en ella por medio del Espíritu Santo- y por ser signo e instrumento de la unión con Dios y de la unidad de todo el género humano. (Cfr. Vaticano II, Const. Lumen gentium, n.1). Por lo tanto, los sacramentos existen “por ella” y “para ella” porque son los que constituyen la Iglesia.
Todo lo que Cristo hacía y decía en su vida oculta y en su vida pública - aunque a veces resultara incomprensible - tenía un sentido de salvación. Era la preparación que se necesitaba para cuando llegara el momento de entregar a la Iglesia todos estos misterios.
Lo que Cristo da en los sacramentos, por medio de la Iglesia y sus ministros, tiene su fundamento en los misterios de la vida de Cristo. Los sacramentos son las obras maestras de Dios.
La Iglesia - sacramento universal de salvación - es el signo visible de la presencia de Cristo presente entre los hombres. Cristo le da a su Iglesia los sacramentos - “maravillas de Dios” - y estos hacen que Ella cumpla con la misión de santificar, distribuyéndolos a los fieles, como camino hacia la santificación.
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miércoles, 24 de agosto de 2011
EL PROBLEMA DEL SUFRIMIENTO
EL PROBLEMA DEL SUFRIMIENTO
INTRODUCCION GENERAL
1. Justificación
Por qué dedicar estas sesiones al tema del sufrimiento? ¡Ya sufrimos bastante en la vida, como para encima ponernos a pensar en ello! Posiblemente, cuando pensamos en la vivencia espiritual cristiana nos la imaginamos como un camino de gloria en gloria que hacemos acompañados por un Dios todopoderoso que nos libra de cualquier clase de mal… Pero, querámoslo reconocer o no, la experiencia personal y comunitaria nos muestran una experiencia menos triunfalista de lo que a menudo nuestra alabanza parece dar a entender. La vida tiene a menudo una cara menos amable, también para los cristianos. sí que quiero ofrecer, al menos, estas cuatro razones de por qué tratar el tema del sufrimiento humano en la iglesia:
1. En primer lugar…
porque el sufrimiento es un misterio de la vida humana, que tarde o temprano nos afecta a todos. Todos hemos experimentado o experimentaremos en mayor o menor grado la angustia, el dolor, la congoja, la pérdida,… Son procesos universales, pero difíciles de aceptar.
El padecimiento es difícil de definir, pero al mismo tiempo siempre resulta inconfundible y reclama nuestra atención. Nos condiciona, nos limita, desestructura nuestra persona y nuestro entorno. Hace desaparecer la ilusión de que todo marcha bien y de que controlamos la situación -incluso de que Dios controla la situación-. Lo que teníamos por seguro deja de valer y de ser suficiente. Acaba hasta con nuestros proyectos y nuestras esperanzas más arraigadas. Sabemos que el dolor y el sufrimiento son un arma de doble filo: en ocasiones no acerca, sino que aleja de Dios; en ocasiones no purifica, sino que amarga y deprime; en ocasiones no ayuda a madurar, sino que vuelve a la persona terriblemente egoísta y autocompasiva. Todo esto, de uno modo u otro, nos puede alcanzar, y es bueno reflexionar sobre el tema para que no nos pille por sorpresa.
2. En segundo lugar, porque es una de las preguntas a las que sin duda tendremos que responder en nuestra presentación de la Buena Noticia. En ocasiones, el sufrimiento lleva a los seres humanos a buscar a Dios; pero en otras, a desesperar de Él. El sufrimiento, y sobre todo el sufrimiento que se percibe como injusto, produce queja y rechazo, hasta el punto de -como la mujer de Job- renegar de Dios al no ver su amor en una vida maltratada.
Sabemos que una de las grandes acusaciones con que nos enfrentamos en la evangelización es: Si Dios existe y es amor, ¿por qué permite las guerras, el hambre, la muerte de los niños? ¿Por qué tanto sufrimiento? O no existe, o si existe, es un Dios insensible, frío, ciego e indiferente.
Como cristianos, debemos dar tomarnos muy en serio estos planteamientos para no dar respuestas banales o simplonas a estas preguntas.
3. En tercer lugar, porque -aun sin ser conscientes de ello- cuando reflexionamos sobre el sufrimiento, cuando damos respuestas a los no creyentes o tratamos de consolar a nuestro prójimo empleamos ideas distorsionadas al respecto, que a menudo provienen del catolicismo sociológico. Me refiero a ese sustrato religioso que ha acuñado expresiones como “¡Qué cruz!”, para referirse a una situación dolorosa, o que interpreta como una prueba de Dios cualquier problemática personal o social.
4. Por último, porque sobre los miembros de las iglesias recae el peso del acompañamiento a la persona que
sufre. ¿Quién cuida de los enfermos terminales, de los ancianos discapacitados, de los viudos y las viudas, de los niños pequeños? ¿Quién aconseja a mujeres maltratadas por sus maridos, o con hijos con problemas escolares, o de adicción a las drogas? En la mayoría de los casos, hermanas de la comunidad que tratan de consolar y ayudar del mejor modo que saben y pueden, sencillamente porque están más próximas a la persona que sufre que el pastor, el anciano o el diácono. Y esto es un buen ejemplo del cuidado de unos a otros del que tantas veces nos habla el apóstol Pablo. Puede que en algunas iglesias no se le dé el nombre de “trabajo pastoral”, pero, de hecho, es un ministerio pastoral importantísimo que ha sostenido durante siglos la esperanza y la fe de muchos hermanos y hermanas. Pero es necesario que aprendamos a llevar a cabo este ministerio de acompañamiento con sabiduría y cariño, de acuerdo a la voluntad de Dios.
A lo largo de estas sesiones intentaremos abordar de uno modo u otro estas cuatro razones, y nos acercaremos desde dos ángulos complementarios. Por un lado, vamos a ver un testimonio bíblico de profundo sufrimiento, que por supuesto no agotará en absoluto la riqueza del libro; como ya os imagináis, me refiero al testimonio de Job. Por otro lado, conoceremos a otro creyente, esta vez contemporáneo, que dejó testimonio escrito de su sufrimiento y de su reflexión sobre el dolor; me refiero a C. S. Lewis, profesor universitario y escritor cristiano, cuya biografía veremos en la película Tierras de penumbra.
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martes, 23 de agosto de 2011
Arcángeles
Martirologio Romano: Fiesta de los santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael. En el día de la dedicación de la basílica bajo el título de San Miguel, en la vía Salaria, a seis miliarios de Roma, se celebran juntamente los tres arcángeles, de quienes la Sagrada Escritura revela misiones singulares y que, sirviendo a Dios día y noche, y contemplando su rostro, a él glorifican sin cesar.
Son los nombres con que se presentan en la Sagrada Escritura estos tres príncipes de la corte celestial.
Miguel aparece en defensa de los intereses divinos ante la rebelión de los ángeles malos; Gabriel, enviado por el Señor a diferentes misiones, anunció a la Virgen Maria el misterio de la Encarnación del Hijo de Dios y su maternidad divina; Rafael acompañó al joven Tobías cuando cumplia un difícil encargo y se ocupó de solucionar difíciles asuntos de su esposa.
Actualmente, se habla mucho de los ángeles: se encuentran libros de todo tipo que tratan este tema; se venden "angelitos" de oro, plata o cuarzo; las personas se los cuelgan al cuello y comentan su importancia y sus nombres.
Hay que tener cuidado, pues se puede caer en dar a los ángeles atribuciones que no les corresponden y elevarlos a un lugar de semidioses, convertirlos en "amuletos" que hacen caer en la idolatría, o crear confusiones entre lo que son las inspiraciones del Espíritu Santo y los consejos de los ángeles.
Es verdad que los ángeles son muy importantes en la Iglesia y en la vida de todo católico, pero son criaturas de Dios, por lo que no se les puede igualar a Dios ni adorarlos como si fueran dioses.
A pesar de que están de moda, por otro lado, es muy fácil que nos olvidemos de su existencia, por el ajetreo de la vida y principalmente, porque no los vemos.
Este olvido puede hacernos desaprovechar muchas gracias que Dios ha destinado para nosotros a través de los ángeles.
Por esta razón, la Iglesia ha fijado dos festividades para que, al menos dos días del año, nos acordemos de los ángeles y los arcángeles, nos alegremos y agradezcamos a Dios el que nos haya asignado un ángel custodio y aprovechemos estos días para pedir su ayuda.
Misión de los ángeles
Los ángeles son seres espirituales creados por Dios por una libre decisión de su Voluntad divina. Son seres inmortales, dotados de inteligencia y voluntad.
Debido a su naturaleza espiritual, los ángeles no pueden ser vistos ni captados por los sentidos.
En algunas ocasiones muy especiales, con la intervención de Dios, se han visto y oído materialmente. La reacción de las personas al verlos u oírlos ha sido de asombro y de respeto. Por ejemplo, los profetas Daniel y Zacarías.
En el siglo IV, el arte religioso representó a los ángeles con forma de figura humana. En el siglo V, se le añadieron las alas, como símbolo de su prontitud en realizar la Voluntad divina y en trasladarse de un lugar a otro sin la menor dificultad.
En la Biblia encontramos algunos motivos para que los ángeles sean representados como seres brillantes, de aspecto humano y alados. Por ejemplo, el profeta Daniel escribe que un "ser que parecía varón" -se refería al arcángel Gabriel- volando rápidamente, vino a él (Daniel 8, 15-16; 9,21). Y, en el libro del Apocalipsis, son frecuente las apariciones de ángeles que claman, tocan las trompetas, llevan mensajes o son portadores de copas e incensarios; otros que suben, bajan o vuelan; otros que están de pie en cada uno de los cuatro puntos cardinales de la tierra o junto al trono del Cordero, Cristo.
La misión de los ángeles es amar, servir y dar gloria a Dios, ser mensajeros y cuidar y ayudar a los hombres. Ellos están constantemente en la presencia de Dios, atentos a sus órdenes, orando, adorando, vigilando, cantando y alabando a Dios y pregonando sus perfecciones. Se puede decir que son mediadores, custodios, guardianes, protectores y ministros de la justicia divina.
La presencia y la acción de los ángeles aparece a lo largo del Antiguo Testamento, en muchos de sus libros sagrados. Aparece frecuentemente, también, en la vida y enseñanzas de Nuestro Señor, Jesucristo, en la Carta de san Pablo, en los Hechos de los Apóstoles y, principalmente, en el Apocalipsis.
Con la lectura de estos textos, podemos descubrir algo más acerca de los ángeles:
nos protegen, nos defienden físicamente y nos fortalecen al combatir las fuerzas del mal.
luchan con todo su poder por y con nosotros.
Como ejemplo, está la milagrosa liberación de San Pedro que pudo huir de la prisión ayudado por un ángel (Hechos 12, 7 y siguientes). También, aparece un ángel deteniendo el brazo de Abraham, para que no sacrificara a su hijo, Isaac.
Los ángeles nos comunican mensajes importantes del Señor en determinadas circunstancias de la vida. En momentos de dificultad, se les puede pedir luz para tomar una decisión, para solucionar un problema, actuar acertadamente y para descubrir la verdad.
Por ejemplo, tenemos las apariciones a la Virgen María, a San José y a Zacarías. Todos ellos recibieron mensajes de los ángeles.
Los ángeles cumplen, también, las sentencias de castigo del Señor, como el castigo a Herodes Agripa (Hechos de los Apóstoles) y la muerte de los primogénitos egipcios (Exódo 12, 29).
Los ángeles presentan nuestras oraciones al Señor y nos conducen a Él. Nos acompañan a lo largo de nuestra vida y nos conducirán, con toda bondad, después de nuestra muerte, hasta el trono de Dios para nuestro encuentro definitivo con Él. Este será el último servicio que nos presten pero el más importante. El arcángel Rafael dice a Tobías: "Cuando ustedes oraban, yo presentaba sus oraciones al Señor", (Tob 12, 12 - 16).
Ellos nos animan a ser buenos pues ven continuamente el rostro de Dios y también ven el nuestro. Debemos tener presentes las inspiraciones de los ángeles para saber obrar correctamente en todas las circunstancias de la vida. "Los ángeles se regocijan cuando un pecador se arrepiente", (Lucas 15, 10).
Jerarquía de los ángeles
Se suelen enumerar nueve coros u órdenes angélicos. Esta jerarquía se basa en los distintos nombres que se encuentran en la Biblia para referirse a ellos. Dentro de esta jerarquía, los superiores hacen participar a los inferiores de sus conocimientos.
Cada tres coros de ángeles constituyen una jerarquía y todos ellos forman la corte celestial.
Jerarquía Suprema:
serafines
querubines
tronos
Jerarquía Media:
dominaciones
virtudes
potestades
Jerarquía Inferior:
principados
arcángeles
ángeles
Serafines: Son los "alabadores" de Dios. Serafín significa "amor ardiente". Los serafines alaban constantemente al Señor y proclaman su santidad.
(Isaías 6, 17)
Querubines: Son los "guardianes" de las cosas de Dios. Aparecen como encargados de guardar el arca de la alianza y el camino que lleva al árbol de la vida. Entre dos querubines comunica Yahvé sus revelaciones. "Se sienta sobre querubines".
(Génesis, Éxodo, en la visión de Ezequiel, 1, 4 y Carta a los Hebreos, 9,5).
Potestades, Virtudes, Tronos, Principados y Dominaciones:
En la Biblia encontramos estos diversos nombres cuando se habla del mundo angélico. Hay quien interpreta los nombres de los ángeles como correspondientes a su grado de perfección. Para San Gregorio, los nombres de los ángeles se refieren a su ministerio:
los principados son los encargados de la repartición de los bienes espirituales
las virtudes son los encargados de hacer los milagros
las potestades son los que luchan contra las fuerzas adversas
las dominaciones son los que participarán en el gobierno de las sociedades
los tronos son los que están atentos a las razones del obrar divino.
Existe, también, una jerarquía basada en los distintos nombres que se encuentran en la Biblia para referirse a ellos. A los arcángeles les podríamos llamar los "asistentes de Dios". Son ángeles que están al servicio directo del Señor para cumplir misiones especiales.
Arcángel San Miguel: es el que arrojó del Cielo a Lucifer y a los ángeles que le seguían y quien mantiene la batalla contra Satanás y demás demonios para destruir su poder y ayudar a la Iglesia militante a obtener la victoria final. El nombre de Miguel significa "quien como Dios". Su conducta y fidelidad nos debe invitar a reconocer siempre el señoría e Jesús y buscar en todo momento la gloria de Dios.
Arcángel San Gabriel: en hebreo significa "Dios es fuerte", "Fortaleza de Dios". Aparece siempre como el mensajero de Yahvé para cumplir misiones especiales y como portador de buenas noticias. Anunció a Zacarías el nacimiento de Juan, el Bautista y a la Virgen María, la Encarnación del Hijo de Dios.
Arcángel San Rafael: su nombre quiere decir "medicina de Dios". Tiene un papel muy importante en la vida del profeta Tobías, al mostrarle el camino a seguir y lo que tenía que hacer. Tobías obedeció en todo al arcángel San Rafael, sin saber que era un mensajero de Dios. Él se encargó de presentar sus oraciones y obras buenas a Dios, dejándole como mensaje bendecir y alabar al Señor, hacer siempre el bien y no dejar de orar. Se le considera patrono de los viajeros por haber guiado a Tobías en sus viajes. Es patrono, también, de los médicos (de cuerpo y alma) por las curaciones que realizó en Tobit y Sara, el padre y la esposa de Tobías.
Los ángeles custodios
Dios ha asignado a cada hombre un ángel para protegerle y facilitarle el camino de la salvación mientras está en este mundo. Afirma sobre este tema San Jerónimo: "Grande es la dignidad de las almas, cuando cada una de ellas, desde el momento de nacer, tiene un ángel destinado para su custodia".
En el Antiguo Testamento se puede observar como Dios se sirve de sus mensajeros para proteger a los hombres de la acción del demonio, para ayudar al justo o librarlo del peligro, como cuando a Elías lo alimentó un ángel, (1 Reyes, 19, 5).
En el Nuevo Testamento también se pueden observar muchos sucesos y ejemplos en los que aparecen estos seres: el mensaje a San José para que huyera a Egipto y los ángeles que sirvieron a Jesús, después de las Tentaciones en el desierto, entre otros ejemplos.
Se puede decir que los ángeles custodios son compañeros de viaje, que siempre estarán al lado de cada uno de nosotros, en las buenas y en las malas, sin separarse ni un solo momento. Está a nuestro lado mientras trabajamos, descansamos, cuando nos divertimos y cuando rezamos, cuando le pedimos ayuda y cuando le olvidamos. Y, lo más importante, es que no se aparta de nosotros ni siquiera cuando perdemos la gracia de Dios por el pecado. Nos presta auxilio para enfrentar de mejor ánimo las dificultades y tentaciones de la vida diaria.
Muchas veces se piensa en el ángel de la guarda como si fuera algo infantil. Pero, si pensamos que al crecer la persona se enfrentará a una vida con mayores tentaciones y dificultades, el ángel custodio será de gran ayuda.
Para que la relación de la persona con el ángel custodio sea eficaz, necesita hablar con él, llamarle, tratarlo como el amigo que es. Así podrá convertirse en un fiel y poderoso aliado nuestro.
Debemos confiar en nuestro ángel de la guarda y pedirle ayuda, pues además de que él nos guía y nos protege, está muy cerca de Dios y le puede decir directamente lo que queremos o necesitamos.
Recordemos que los ángeles no pueden conocer nuestros pensamientos ni deseos íntimos si nosotros no se los hacemos saber de alguna manera, ya que sólo Dios sabe lo que hay dentro de nuestro corazón. Ellos, en cambio, sólo pueden conocer lo que queremos intuyéndolo por nuestras obras, palabras, gestos, etc.
También podemos pedirle favores especiales a los ángeles de la guarda de otras personas para que las protejan de determinados peligros o las guíen en situaciones difíciles.
¿Qué nos enseñan los ángeles?
Nos enseñan a:
glorificar al Señor, proclamar su santidad y rendirle sus homenajes de adoración, de amor y de ininterrumpida alabanza.
cumplir con exactitud y prontamente todas las órdenes que recibimos del señor y a cumplir su Voluntad sin discutir sus mandatos ni aplazando el cumplimiento de éstas.
servir al prójimo, pues ellos están preocupados por nosotros y quieren ayudarnos en las diversas circunstancias que se nos presentan en la vida. Esto nos anima a compartir con nuestros hermanos penas y alegrías.
¿Quiénes son los ángeles caídos?
Dios creó a los ángeles como espíritus puros, todos se encontraban en estado de gracia. Pero algunos, encabezados por Luzbel, el más bello de los ángeles, por su malicia y soberbia se negaron a adorar a Jesucristo, Dios hecho hombre, por sentirse seres superiores. Así, rechazaron eternamente a Dios con un acto inteligente y libre de su parte.
A Luzbel -también denominado Lucifer, Diablo o Satán- junto con los ángeles rebeldes que le siguieron -convertidos en demonios- fueron arrojados del Cielo al infierno. Quedaron confinados a un estado eterno de tormento en donde nunca más podrán ver a Dios.
No cambiaron su naturaleza, siguen siendo seres espirituales y reales.
Lucifer es el enemigo de Dios. Jesús le llama “el engañador”, “el padre de la mentira”. Su constante actividad en el mundo busca apartar a los hombres de Dios mediante engaños e invitaciones al mal. Quiere evitar que lo conozcan, que lo amen y que alcancen la felicidad eterna. Es un enemigo con el que se tiene que luchar para poder llegar al Cielo.
Los demonios se encuentran organizados en jerarquías, tal y como fueron creados en un principio, subordinados los inferiores a los superiores.
Satanás y sus demonios comenzaron sus maléficas acciones con Adán y Eva y no se dan por vencidos en su labor. Aprovechan la inclinación del hombre hacia el mal por su naturaleza que quedó dañada después del pecado original. Son muy astutos, disfrazan el mal de bien. Su acción ordinaria en el hombre es la tentación. Por ello rezamos en el Padrenuestro: “...no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal.”
¿Por qué creer en los ángeles?
Toda la Sagrada Escritura está llena de versículos y capítulos completos que hablan de los ángeles. Si creemos en la Sagrada Escritura, no podemos negar la existencia y la acción de los ángeles.
Además del testimonio de la Revelación, tenemos el de los Santos Padres de la Iglesia quienes nos dejaron bellas y sugestivas descripciones de los ángeles que fueron retomadas por Santo Tomás no sólo en el aspecto teológico sino en un dinamismo cristiano. La Iglesia ha definido dogma de fe la existencia de los ángeles.
El culto a los ángeles de la guarda comenzó en la península Ibérica y después se propagó a otros países. Existe un libro acerca de esta devoción en Barcelona con fecha de 1494.
El Concilio IV de Letrán, en 1215, se señaló que Dios es creador de todas las cosas, de las visibles y de las invisibles, de las criaturas espirituales y las corporales. Se señaló que a unas y a otras, las creó de la nada.
En 1870, debido al materialismo y racionalismo que imperante en esa época, el Concilio Vaticano I afirmó de nuevo la existencia de los ángeles.
Pablo VI volvió a poner de manifiesto la existencia de los ángeles en 1968, al formular el Credo.
En la reforma litúrgica de la Iglesia de 1969, quedó establecido el día 29 de septiembre para dar culto a los arcángeles San Miguel, San Rafael y San Gabriel y el día 2 de Octubre, para rendir culto a los ángeles custodios.
Oración a San Miguel Arcángel
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla.
Ayúdanos a luchar contra el mal.
Que Dios oiga tu voz y tú, como jefe del ejército del Cielo,
combate y vence a Satanás
y a todos los espíritus malos que andan por el mundo
deseando la ruina de las almas.
Amén.
Oración al Ángel de la Guarda
Ángel del Señor, que eres mi custodio,
Puesto que la Providencia soberana me encomendó a ti,
Ilumíname, guárdame, rígeme y gobiérname
en este día.
Amén.
Ángel de la Guarda, dulce compañía
No me desampares, ni de noche ni de día,
hasta que me encuentre en los brazos de Jesús y de María.
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Cómo evangelizar con las nuevas tecnologías
Cómo evangelizar con las nuevas tecnologías, según monseñor Celli
“Es el mayor desafío de la Iglesia en este momento”
ROMA, miércoles 4 de mayo de 2011 (ZENIT.org).- Las nuevas tecnologías plantean a la Iglesia un gran desafío, el de evangelizar con nuevos lenguajes y actitudes. Así lo afirmó ayer monseñor Claudio Maria Celli, presidente del Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales, en una Jornada de Estudio en Roma.
Se trata de un Seminario de Estudio promovido por la Acción Católica italiana, de cara a su próxima asamblea nacional, que tendrá lugar en la capital del 6 al 8 de mayo de este año.
“Las nuevas tecnologías nos ponen delante de posibilidades inimaginables”, pero “crean una cultura digital dentro de la cual es necesario llegar al hombre con ese mismo lenguaje para llevar en mismo el mensaje evangélico”.
Por ello es fundamental, precisó el prelado, “comunicar con una actitud respetuosa y no de una imposición agresiva”. Se trata del “desafío más grande que estamos enfrentando”.
Sobre el encuentro que se realizó el pasado lunes en el Vaticano con bloggers de todo el mundo, afirmó que fue “una toma de consciencia sobre la importancia de la blogosfera que hoy tiene en la contextualidad global y cultural” y recordó que “mientas se realizaba el encuentro en el Vaticano los bloggers al mismo tiempo se realizaba otro paralelo, el de los twitters”.
El presidente del Pontificio Consejo de las Comunicaciones sociales citó un documento de Benedicto XVI del 12 de mayo del año pasado en Lisboa en donde indicó que: “en el mundo de hoy es necesario dialogar de manera respetuosa con la verdad de los otros”.
Monseñor Celli añadió que ahora estamos en una fase de aprendizaje, porque muchos blog “mismo al defender la propia fe son incapaces de lograr instaurar un diálogo”. Esto es un punto muy importante subrayó el prelado, porque “El Papa no nos invita ni a un proselitismo ni a una forma de defensa agresiva en lo que nosotros creemos”.
El prelado indicó algunos puntos que es necesario respetar en la comunicación, así como ser conscientes de pertenecer a la Iglesia “que no hace solamente comunicación sino que es comunicación. No de conceptos intelectuales como si fuera una ideología, sino que sustancialmente es comunicación del amor de Dios, de un Dios que ama al hombre y lo busca con un amor incansable”.
Pero atención, precisó porque “las nuevas tecnologías dan origen a una nueva cultura, la llamada digital” que está influenciando nuestra manera de vivir y sobre cuya influencia diez universidades de América Latina están realizando una investigación desde hace dos años.
Lamentablemente, precisó “aún existe en la Iglesia una visión instrumental sobre los medios de comunicación”, mientras en cambio Juan Pablo II ya había entendido “que las nuevas tecnologías generaban una nueva cultura”.
Y en Uruguay, indicó monseñor Celli, 400.000 niños de la escuela primaria tienen un portátil para estudiar. Por lo tanto “desde el primer grado aprenden a relacionarse y a conocer a través de un ordenador, y para buscar algo van a Wikipedia y se conectan desde casa con sus amiguitos. Un niño que viven en conexión con los otros, por ejemplo, entiende mejor que quiere decir estar en comunicación”. Y podrá también “entender mejor que es el cuerpo místico de Cristo” porque entenderá mejor que significa estar en comunicación con la Iglesia”
El problema de fondo es entender “en qué medida sabemos dialogar con la cultura digital, con la realidad juvenil; en qué medida la Iglesia es capaz de comunicar y anunciar el Evangelio en una cultura digital”. Se trata del desafío más grande que estamos enfrentando”.
Monseñor Celli recordó que “debemos preguntarnos en que medida ejercitamos la pastoral en el campo digital y tenemos que entender de manera explícita que aún nos falta”.
Pero aquí existe, explicó, una paradoja porque “mientas se está muy conectado al mismo tiempo se está muy solo”. A título de ejemplo recordó como en media un joven envíe unos 60 SMS cada día. E invitó: “A los jóvenes les compete que los valores del Evangelio sean permeados en la cultura digital de hoy”.
Otro punto importante que indicó el presidente del Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales es el que se refiere al “lenguaje” y por lo tanto “no solamente el tecnológico”. O sea es necesaria una “mediación cultural en la contextualidad de este mundo digital” el cual necesita “una dimensión antropológica del lenguaje y por lo tanto es necesario entender las problemáticas del hombre de hoy”, contrariamente podrán existir bellas afirmaciones tecnológicas pero que no llegan.
Es necesario tener, concluyó, “un lenguaje que pueda ser bien entendido de manera que logre llevar en su interior el mensaje del Evangelio".
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viernes, 19 de agosto de 2011
LAS BIBLIAS ECUMÉNICAS
LAS BIBLIAS ECUMÉNICAS ó VERSIONES ECUMÉNICAS, SON BIBLIAS HECHAS CON LA COLABORACIÓN DE PROTESTANTES QUE PRACTICABAN LA BÚSQUEDA DE LA UNIDAD ENTRE LOS CRISTIANOS.
SEGÚN EL ACUERDO, QUE SE INICIO EN EL AÑO DE 1976, ELLOS INCLUIRIAN LOS LIBROS DEUTEROCANONICOS:
(Tobías, Judit, Eclesiástico, Sabiduría, Baruc, 1ra. y 2da. De Macabeos;
y algunos pasajes de los Libros de Ester y Daniel).
Todo esto en Teoría suena bastante bien, PERO en realidad, en la práctica, HOY EN DIA, esas “versiones ecuménicas” Son un auténtico CABALLO DE TROYA, provocando más confusiones entre los católicos y favoreciendo el crecimiento de muchas sectas, dudas y divisiones, entre los propios católicos y cristianos.
¿Cuáles son sus nombres? Sus nombres más comunes son:
“Versión Popular”
“Dios habla hoy”
“Dios llega al hombre”
“Santa Biblia”
Lo más irónico es que estas biblias solo nos las venden a Nosotros los CATÓLICOS, ya que ellos solo promueven el uso de sus biblias “versión Reina Valera”;
¿Qué listos, no?
Lo que es aún peor, en varios países, las mismas sociedades bíblicas protestantes
(SBU y ABS) hacen y venden la versión “ecúmenica” exactamente igual en su apariencia exterior, PERO sacando los libros Deuteorocanónicos y creando así una gran confusión entre los católicos.
Biblias que no presentan los libros Deuterocanónicos, mostrando el nombre de “JEHOVÁ” y sin ningún tipo de comentario explicativo, son biblias protestantes infiltradas entre los católicos.
Un hecho increíble, es que las tiendas Católicas de muchas partes del mundo e incluso aún, algunos sacerdotes, diáconos, predicadores y catequistas de nuestra IGLESIA CATÓLICA, IGNORAN ESTA REALIDAD!
Un claro ejemplo de los errores infiltrados o mejor dicho horrores, lo encontramos en la “VERSION POPULAR”, que por ser una Biblia dizque Buena, Bonita y Barata; que, particularmente, la dejaría catalogada solo como “BARATA”, la han empezado a distribuir y a regalar dentro de muchos Ministerios de la Iglesia Católica con el ánimo de Ahorrarse un poco de dinero, PERO pagando un alto costo debido a la enseñanza transmitida con estas Biblias. En MATEO 1, 24-25, encontramos la siguiente afirmación:
“Cuando José despertó del sueño, hizo lo que el ángel
del Señor le había mandado, y tomó a María por esposa.
Pero no vivieron como esposos hasta que ella dio a luz
a su hijo,2 al que José puso por nombre Jesús”.
2= Su hijo: algunos manuscritos dicen: su primer hijo
Si están poniendo en duda y en tela de juicio LA VIRGINIDAD de
Nuestra Santísima Virgen María, ¿Dónde quedó el ecumenismo?
EL MISMO VERSÍCULO EN LA BIBLIA VERSIÓN LATINOAMERICANA NOS DICE:
“Cuando José despertó, hizo lo que el Ángel del Señor le había ordenado y tomó consigo a su esposa. Y sin que hubieran tenido relaciones, dio a luz a un hijo, al que puso por nombre Jesús”.
EL MISMO VERSÍCULO EN LA BIBLIA VERSIÓN JERUSALÉN NOS DICE:
“Despertado José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer. Y no la conocía hasta que ella dió a luz un hijo, y le puso por nombre Jesús”.
En el parto te conservaste Virgen, en tu tránsito no Desamparaste al mundo, Oh Madre de DIOS... Catecismo de la Iglesia Católica, Numeral 966.
Dichas VERSIONES ECUMÉNICAS, muestran en las primeras páginas La aprobación del CELAM (Conferencia Episcopal Latinoamericana) del año de 1979. Desde ese año no han sido revisadas y los horrores que muestran estas biblias son un
VERDADERO CABALLO DE TROYA !
No Se encontrarán pasajes famosos Como:
- El anuncio del Ángel a María; LUCAS 1, 26-38.
- La alabanza de Isabel a María; LUCAS 1, 40-45.
- A Jesús dejando a Pedro como Pastor; JUAN 21, 15-17.
- A Jesús dándole el poder a los apóstoles de perdonar
los pecados; JUAN 20, 22-23.
Aunque algunas presentan un Glosario, convenientemente para ellos, TAMPOCO encontraremos Las Palabras:
“FRACCION DE PAN”
“DOMINGO”
“RECONCILIACION”
“VIRGEN”
DESCARADAMENTE, venden una versión Diferente a la aprobada por CELAM y solo le Anteponen la página que muestra la aprobación del CELAM.
¿Cómo se puede distinguir una BIBLIA CATOLICA de una BIBLIA PROTESTANTE?.
LAS BIBLIAS CATOLICAS DEBEN TENER:
73-LIBROS: ( 46 Libros En el Antiguo Testamento
+ 27 Libros En el Nuevo Testamento)
IMPRIMATUR : Significa “que puede imprimirse”.
NIHIL OBSTAT: Significa “sin errores”.
Además, En las Biblias Católicas aparecen los comentarios acerca de los capítulos y versículos en la parte inferior de cada página. Estos comentarios son hechos por EXEGETAS, personas dedicadas a la investigación y estudios de la Biblia y todo su contenido.
CATÓLICO: ¡DEFIENDE TU FE!
¡ESTAS BIBLIAS NO SON CATÓLICAS!
Si deseas obtener más información sobre este Tema y muchos más, puedes
Visitar la página web: www.defiendetufe.com
Y ordena el libro:“Respuestas Católicas Inmediatas” De Martín Zavala, M.P.
UNA BUENA BIBLIA CATÓLICA:
BIBLIA LATINOAMERICANA
BIBLIA DE JERUSALÉN
BIBLIA DE JERUSALÉN LATINOAMERICANA
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jueves, 18 de agosto de 2011
Raúl Marcelo Scozzina, el obispo de los campesinos
Raúl Marcelo Scozzina, el obispo de los campesinos
por Murtagh, Ricardo · 1 Comentario
murtagh-scozzinaMurió en junio el último obispo de un grupo que dejó su huella en una región de altísimos contrastes: el Noreste argentino y que se organizaron para trabajar juntos en la “Región Eclesiástica NEA”.
…y elevó a los humildes (Lc 1, 52)
Nacido en San Martín Norte, Santa Fe, en 1921, el fraile franciscano Raúl Marcelo Scozzina fue designado obispo de Formosa siendo muy joven, a los 36 años, y murió el pasado 11 de junio poco antes de cumplir 90. Respetuoso con los humildes y respetado por los poderosos, en sus exequias se palpó el afecto de quien había querido ser relevado de la responsabilidad de su cargo 33 años atrás, pedido al que accedió Juan Pablo II. Por decisión testamentaria sus restos serán depositados en una humilde capilla de Campo Alegre, recóndita población a 265 km de la capital formoseña. Allí existe una imagen de la Virgen de los Pobres. Gustaba que lo llamaran Pacífico por su nombre de profesión religiosa; quiso descansar en la tierra y con los pobres entre los pobres.
La escasa población de Formosa está dispersa en un amplio territorio. Tuvo un alto crecimiento entre 1960 y 1980 –al retiro de Scozzina–, cuando la densidad de población subió de 2,5 a 4,1 hab/ km2. En el extremo noroeste, lindante con Salta, está el departamento Ramón Lista, el más pobre del país, con 87% de población aborigen (hay estimaciones confiables de que entre el 70 y el 80% de la población actual de los departamentos del oeste de la provincia corresponde a pueblos originarios).
El importante componente de estos pueblos en Formosa (existen tres etnias: pilagá, toba y wichi) remite a una población de cultura rural cazadora y recolectora que para subsistir debe ocuparse en tareas temporarias de recolección, sobre todo de algodón, o en obrajes madereros y estancias. En ambientes urbanos, ciertamente escasos en Formosa, más aún a fines de los ‘50, el recurso era “la changa”, el trabajo esporádico y el servicio doméstico en el caso de la mujer. En pocas palabras, además de discriminados, pobres entre los pobres.
Obispos trabajando juntos
Los obispos del NEA habían sido nombrados a horcajadas del cambio de década de 1960, creadas las diócesis de Reconquista, Formosa y Posadas en 1957, y Goya y San Roque (R. Sáenz Peña) en 1961. Crear una diócesis supone más que acuerdos y arduas tramitaciones, implica abordar un espacio físico y dotarlo de los recursos (institucionales, físicos e instalaciones) que el ejercicio pastoral requiere, tarea, ciertamente, del titular de la nueva jurisdicción. Se necesitan personas capaces de colaborar en la pastoral que se pretenda implementar, formados y comprometidos, máxime cuando se trata de territorios extremadamente carentes de recursos. Y esta tarea hubo de encarar el padre Pacífico, joven obispo: organizar una diócesis en un extenso territorio en el que aparte del ferrocarril que corría de SE a NO sólo tenía una ruta troncal paralela, en su mayor parte de tierra (la misma que desde 2004 lleva su nombre). Contaba que gracias al contacto con un obispo norteamericano en el Concilio Vaticano II consiguió la ayuda material con la que financió los primeros agentes de pastoral y sostener sus actividades.
Scozzina pensaba que la acción pastoral debía realizarse con la gente, capacitándola y dándole la posibilidad de desarrollarse y asumir responsabilidades: “No había que preocuparse de amontonar ladrillos, sino de formar la gente”.1 Además de ocupar diócesis recién creadas, estos obispos y sus pares vecinos compartieron la preocupación por los que menos tenían y se abocaron, como correspondía en la realidad de sus jurisdicciones, al ámbito rural. Eran años de importantes cambios y tensiones en ambientes seculares y eclesiásticos, como los reacomodamientos del fin de la Segunda Guerra Mundial y el Concilio Vaticano II. La preocupación por los más pobres fue asumida en forma grupal. A instancias de uno de ellos, monseñor Juan José Iriarte, de Reconquista, y previo al Concilio Vaticano II, se habían constituido como la Región Eclesiástica del NEA, la primera en el país, y comenzaron a trabajar en sintonía con el Movimiento Rural de la Acción Católica Argentina (MR). El énfasis en lo rural se sostenía con el esforzado aporte del MR, que fortalecía grupos y comunidades y tenía un programa muy definido y activo de capacitación para maestros y animadores rurales. Su lógica del “igual por el igual” y el método de Ver, Juzgar y Actuar determinaban que la búsqueda de soluciones se concretara entre pares y a la medida de sus capacidades: “Lo vi entonces y lo sigo viendo como una de las cosas más positivas que pude hacer como obispo, es decir, que el Movimiento Rural, el regionalismo, me ayudó mucho a desarrollar mi actividad misionera y pastoral, porque me abría campos. Junto con los responsables del Movimiento Rural visitaba a los grupos, los encontrábamos en los momentos en que estaban reunidos, siguiendo las lecciones por radio, caer así sorpresivamente (…) Justamente eso era la promoción, porque se daba conocimiento a la gente, se los estaba, a muchos de ellos, alfabetizando, se les estaba abriendo un mundo nuevo”.
También trabajó en estrecha asociación con el Instituto de Cultura Popular (INCUPO) y frecuentemente usaba su lema “Juntos podemos”. Scozzina solía referirse al aporte que podía hacer la Iglesia a los campesinos con un ejemplo. Una vez llegó sin aviso a una cooperativa muy incipiente, de no más de siete pequeños campesinos, en la zona de El Colorado. Se arrimó al lugar donde estaban trabajando y empezó a conversar: “Les dije: ¿Ya están sacando alguna ventaja, algo se está produciendo? Yo, cura obispo, mirando el sentido económico o material (…). Y uno me dice: Y, monseñor, ya hemos encontrado la amistad”. La posterior y estrecha vinculación entre el Movimiento Rural y las Ligas Agrarias, que en Formosa se constituyeron como la U.Li.Ca.F, también marcó la gestión de monseñor Scozzina, que supo acompañar pero sin intervenir en la conducción de esas organizaciones. El pasaje de la atención de los grupos de campesinos de un movimiento a otro, probablemente por tratarse en su gran mayoría de los mismos promotores o animadores, transcurrió de manera natural, coordinada y sin estridencias.
Refiriéndose al primer acto público de U.Li.Ca.F, Scozzina, muy conocedor de una diócesis con alta explotación de mano de obra intensiva y de la licitud de los reclamos por precios y condiciones de trabajo dignas, contaba: “Asistí porque me pidieron y hablé, los animé, estaban luchando por sus derechos, les correspondía”. Y agregó luego: “Seguí con su defensa, sobre todo cuando vino la represión militar, ahí tuve que sacar la cara, hablar.2 En el caso de Formosa, los campesinos que se habían ya vivido, formado en el Movimiento Rural supieron oponerse a infiltraciones extremistas y violentas”. “Hice mucho junto a los dirigentes del Movimiento Rural que tuve en tiempo de obispo –dice–, sobre todo de uno a quien recordamos y queremos tanto (N.d R. Oscar Ortiz, empeñoso comunicador y animador comunitario ya fallecido). Me llevaron a hacer mucho, me abrieron caminos, me hicieron arrimar a la gente, yo que por temperamento soy más bien esquivo. Por eso valoro mucho esto del tema de región del noreste, de los obispos, principalmente de los siete primeros, sin quitar valor o peso a lo que sucedió después. Hablo de mis primeros años, de mi primer trabajo realmente misionero, apostólico, que significó el regionalismo, el impulso, el apoyo, el entusiasmo que nos daban y el hecho completo del Movimiento Rural. (…) Sólo Dios sabe lo que hay ahí, justamente es algo normal en la vida del misionero no ver los frutos”. Queda a la historiografía el desafío de indagar las razones personales y probablemente también políticas que llevaron a Scozzina a solicitar su retiro anticipado, cuando sólo tenía 57 años.
1. Los textos encomillados corresponden a una entrevista grabada en junio de 2001 por gente cercana a INCUPO.
2. Como reclamo por la detención del sacerdote francés Santiago Renevot cura párroco de El Colorado, en noviembre de 1975, cerró por un día las capillas e iglesias de la diócesis. “Es lamentable que se haya interpretado su accionar a favor del campesinado pobre como una actuación marxista” decía el documento firmado por él y 17 sacerdotes de su clero.
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